Campeón olímpico en Río 2016 y referente internacional del piragüismo, Marcus Cooper Walz es uno de los grandes nombres del deporte balear. Formado en Mallorca desde la infancia, reivindica el impacto del entorno, la cultura y la identidad balear en su desarrollo personal y deportivo. Con su reciente proyecto, Plan Cooper, traslada a la sociedad los valores que han guiado su carrera: equilibrio, salud y constancia. En esta entrevista comparte su visión sobre el territorio, el deporte y el papel de las Baleares como marca de bienestar y alto rendimiento.
¿Qué representa para ti la marca Baleares y de qué manera este territorio ha moldeado tu identidad personal y deportiva?
Para mí la marca Baleares representa casa, raíces y estilo de vida. Aquí he crecido, me he formado y he vivido todas mis experiencias importantes. Es un lugar que combina naturaleza, mar, gastronomía, cultura y una manera de entender la vida muy especial. Todo eso influye en cómo soy y en cómo compito: con equilibrio, calma y respeto por el entorno.
Aunque nací en Oxford, mi vida siempre ha estado en Mallorca. Crecer rodeado de mar y naturaleza te marca. Aquí aprendí a entrenar con serenidad, a trabajar duro y a valorar el equilibrio entre cuerpo y mente. Esa filosofía balear de hacer las cosas bien, sin prisas pero con constancia, ha sido clave en mi desarrollo como deportista.
¿Cómo comenzó tu relación con el piragüismo y cuándo descubriste que podías aspirar al alto rendimiento?
Fue casi por casualidad. Probé muchos deportes de pequeño, pero un día acompañé a un amigo al club de Portopetro y me enamoré del piragüismo desde la primera salida en kayak. Me atrapó la sensación de depender del agua, del viento, del equilibrio y del entorno.
El salto al alto rendimiento llegó más tarde, cuando empecé a competir a nivel nacional y vi que podía estar entre los mejores. Con 16 o 17 años me propuse entrar en la selección española. Fue un proceso duro, lleno de disciplina y sacrificio, pero también emocionante. Cuando clasifiqué por primera vez para un Europeo entendí que ese podía ser mi camino.

Entrenar en Mallorca marca una diferencia clara: ¿qué papel juega el entorno balear en tu equilibrio físico y mental?
Entrenar en Baleares es un privilegio. El clima te permite salir al agua casi todo el año y eso influye directamente en el rendimiento. La conexión con la naturaleza, la luz, el paisaje, la calma… todo ayuda a concentrarte y a mantener el equilibrio mental.
Para mí, entrenar en el mar es una forma de desconectar y a la vez reconectar conmigo mismo. Además, la cultura balear del respeto, del esfuerzo constante y del vivir con serenidad me ha enseñado a no obsesionarme solo con competir, sino a disfrutar del proceso. Ese equilibrio es fundamental en el deporte de élite.
Has vivido momentos históricos como el oro olímpico en Río 2016. ¿Qué recuerdas de ese camino y qué te ha enseñado la alta competición sobre ti mismo?
Lo que más recuerdo es el camino, no solo la medalla. Cada madrugón, cada entrenamiento, cada caída. El día de la final de Río salió todo perfecto, pero no fue suerte: fue el resultado de muchos años de trabajo silencioso.
La alta competición me ha enseñado que los límites casi siempre están en la mente. Cuando crees que no puedes más, normalmente aún te queda mucho por dar. También me ha enseñado a valorar las pequeñas cosas: volver a casa, salir al mar, tomar un café con los amigos. Esos momentos te recuerdan por qué haces lo que haces.
Como referente deportivo, ¿cómo gestionas la presión y qué valores consideras esenciales transmitir a las nuevas generaciones de deportistas baleares?
La presión forma parte del juego, pero aprendes a convivir con ella. Trabajo mucho la parte mental, porque entrenar la mente es tan importante como entrenar el cuerpo. Cuando consigues equilibrar ambos es cuando realmente rindes al máximo.
A los jóvenes les diría que sueñen en grande, pero que disfruten del proceso. Que no tengan miedo al error, que mantengan los pies en la tierra y que confíen en el trabajo diario. El talento ayuda, pero sin constancia no sirve. Y, sobre todo, que no pierdan la pasión: si haces las cosas con pasión, todo es más fácil.
¿Crees que Baleares aprovecha su potencial como territorio deportivo? ¿Cómo ves el futuro del deporte en las islas?
Sí, y cada vez más. En los últimos años se ha invertido mucho en instalaciones, programas y apoyo al deporte base y al alto rendimiento. Baleares tiene un modelo sólido y muchos deportistas que hoy compiten al máximo nivel han salido de programas locales.
El futuro es muy prometedor: tenemos talento, recursos y un entorno perfecto. El reto es seguir apostando por la formación, por los técnicos y por los jóvenes. Si cuidamos la base, Baleares seguirá siendo una cantera de deportistas de élite durante muchos años.

Has lanzado recientemente Plan Cooper. ¿Qué diferencia a este proyecto y cómo conecta con tu filosofía y con los valores que identificas en Baleares?
Plan Cooper nace de mi experiencia como deportista y de la idea de que el bienestar debe ser accesible para todo el mundo. La plataforma ofrece asesoramiento personalizado en tres pilares: psicología, nutrición y entrenamiento. Cada persona puede trabajar con un profesional o combinar los tres ámbitos en un plan integral.
Lo que lo diferencia es su enfoque humano y sostenible: no buscamos resultados rápidos, sino hábitos de vida saludables y duraderos. Es, en el fondo, una forma de trasladar los valores del deporte —constancia, equilibrio, salud— a la vida diaria. Y creo que encaja muy bien con la filosofía de bienestar que representa Baleares.
Para terminar: ¿qué significa para ti ser Marca Baleares?
Significa orgullo y responsabilidad. Orgullo de representar una tierra que me lo ha dado todo y responsabilidad de hacerlo con los valores que me ha enseñado: esfuerzo, humildad y respeto.
Baleares es hogar, naturaleza, equilibrio y comunidad. Ser Marca Baleares es llevar ese espíritu a todas partes y demostrar que desde una isla se puede llegar muy lejos sin perder nunca la conexión con lo que realmente importa.
Si quieres leer la entrevista completa, así como las del resto de personalidades, descárgate MARCA BALEARES. El libro de las marcas renombradas de Baleares. Volumen II.